Me aventuro a pensar que en nuestra sociedad se ha impuesto un concepto curioso de libertad: puedo hacer lo que sea, cualquier cosa, con tal de que no haga daño a los demás.
Al enamorado le afecta la enamorada, le "golpea", pero a la vez está fuera de él, no la puede controlar, es otro sujeto libre al que ama, pero no puede dominar ni someter.
El hombre es un ser social, vive en sociedad. La sociedad es, en primer lugar, la familia. Luego el hombre es un ser familiar, vive principalmente en familia.
Somos los únicos seres que, en sentido propio, tenemos abuelos. ¿Qué tendrán de especial estos seres, y estas relaciones ampliamente intergeneracionales?
Lo que está claro, en casi la totalidad de los casos, es que la mujer se ha liberado de la compañía del hombre ante una situación objetivamente difícil.
La igualdad se deriva esencialmente de la igual dignidad que tenemos, y se circunscribe en ese ámbito. No puede ser destrucción de una diferencia real y evidente.