Para crear lazos de amistad, de cariño, no podemos quedarnos a la puerta, contemplando un escaparate. Es necesario entrar, y dejar entrar, en el contacto personal, cercano, diario.
La describen biólogos, psicólogos, filósofos… ¿Pero qué dice el hombre normal, el hombre de la calle? ¿Una broma pesada? ¿El camino que yo me hago? ¿Un gran bien?
¿Por qué muchos mayores se sienten solos? En numerosos casos, porque no tienen familia, físicamente o afectivamente. Tuvieron una familia, cada vez más pequeña, con menos hijos, y con más "mujeres temporales" o "maridos temporales".
Pasamos muchas horas en la oficina, pero hay que saber trabajar. El Principito, el barrendero de Momo, el jugador de ping pong, una antena o una vela en la oscuridad nos dan interesantes lecciones sobre cómo vivir mejor.
El deseo, por sí mismo, no justifica el derecho a alcanzar aquello que anhelo. La realidad es tozuda, más de lo que nos gustaría, y no sigue la variabilidad de mis deseos.